Apenas 25 años atrás, se enseñaba en la mayoría de la escuelas del mundo que los recursos naturales se clasificaban en inagotables, agotables y renovables. El agua estaba siempre ubicada en la primera categoría, pues las estimaciones acerca de los requerimientos de uso y la posibilidad de reabastecimiento de las fuentes naturales indicaba que no se tendrían nunca problemas asociados a este recurso.
Desde aquel momento, nuestra comprensión del caso ha cambiado significativamente. Hoy, el agua ya no es un recurso inagotable, y ha caído a la categoría de renovable (pero con una fuerte tendencia a convertirse en agotable). Como se muestra en la figura 1, si bien la cantidad de agua presente en la hidrósfera es muy grande, menos del 1% es agua disponible para el uso y consumo humano.

Diversos estudios, en particular de Hoekstra, Chapagain y Mekkonen, han mostrado que el agua se ha convertido realmente en un recurso global, dirigido por el intercambio internacional de bienes intensivos en agua. Un ejemplo representativo es el del algodón. Este material, a lo largo de su cadena de producción, requiere de una cantidad importante de agua, como en el riego de cultivos, limpieza de materiales, lavados, etc. Cuando el algodón es exportado por los países productores, se da también una “exportación” del impacto en agua que tuvo el proceso.

El concepto de Huella Hídrica hace referencia a esta consideración del uso de agua a lo largo de las cadenas de producción, según fue presentado por Hoekstra en el 2003. Se define entonces la Huella Hídrica como un indicador del uso de agua en la elaboración un producto, que contempla los usos directos e indirectos, medidos a lo largo de toda la cadena de producción.

Entonces, la Huella Hídrica es un indicador de desempeño ambiental que puede describirse mediante la siguiente ecuación

Huella Hídrica = Huella Azul + Huella Verde + Huella Gris

Donde:

Huella Agua Azul: Es el volumen de agua azul consumida para uso domestico, industrial y agrícola
Huella de Agua Verde: Es el volumen de agua de lluvia que es mantenido en el suelo como humedad y es necesario para que las plantaciones crezcan. Es liberado en la forma de evapotranspiración
Huella de Agua Gris: Volumen de agua necesario para diluir los contaminantes del efluente a un grado tal que la calidad del agua llegue a estándares aceptables

De forma general, cada una de las huellas puede estimarse por los modelos siguientes

Huella Azul (Proceso) = Agua Azul Evaporada + Agua Azul Incorporada + Pérdidas de Flujo Retorno

Huella Verde (Proceso) = Agua Verde Evaporada + Agua Verde Incorporada

Huella Gris (Proceso) = Efuente ((Cefluente-Cnatural)/(Cmáxima-Cnatural))

El elemento más novedoso es la consideración del agua asociada a las etapas previas a las operaciones unitarias de transformación (siendo estas etapas previas generalmente de tipo agroindustrial) y de los requerimientos de agua para mitigar la contaminación de cuerpos receptores generada por el proceso productivo por si mismo.

Podemos entender mejor el alcance novedoso de la Huella Hídrica si analizamos con detalle cada uno de los componentes de ésta. En el caso de la huella azul, se refiere al agua que es usada en el proceso bajo cualquiera de las siguientes condiciones: se evapora durante el proceso, se incorpora directamente al producto, no se regresa a la fuente de donde fue captada, no se regresa a la fuente durante el mismo periodo estacional.

La huella verde se refiere principalmente a las aguas de lluvia que no alcanza a recargar las fuentes subterráneas de agua, sino que es almacenada temporalmente en el suelo o se queda sobre el suelo y la vegetación. Eventualmente, esta agua será evaporada o transpirada por las plantas, con lo cual se le considera “perdida” para el posible consumo mediante retiro de los reservorios subterráneos.

La huella gris es un indicador del grado de contaminación de agua fresca que se puede asociar con la producción. Se define como el volumen de agua fresca necesario para diluir la carga contaminante de un proceso hasta valores que sean equivalentes a los que se encontrarían naturalmente o que se consideren no peligrosos. Es posible observar acá que no se trata simplemente de cumplir con una norma de vertidos, sino con la revisión del impacto que un vertido, incluso uno que esté dentro de lo legal, tiene sobre los cuerpos de agua a los que normalmente es descargado.

Entonces, es claro que la Huella Hídrica se constituye en un indicador de desempeño muy robusto, con una excelente integración de los impactos asociados a un producto a lo largo de toda su cadena de producción y que permite determinar de una manera más clara las relaciones entre el uso del recurso hídrico y las posibles medidas de mitigación de impacto que se incluyan dentro de los programas ambientales de las empresas. Permite, además, diferenciar claramente el agua usada en el proceso industrial, que es la que normalmente se estudia y busca minimizar, del agua consumida en la generación de materias primas y la eliminación de desechos, que normalmente no se consideran por no estar dentro del balance de masa directo del proceso.

Un último detalle a mencionar, es que actualmente ISO trabaja en la elaboración de una norma para la determinación de la Huella Hídrica (o Huella de Agua según la terminología empleada) que considerará algunos de los aspectos de las metodologías ya existentes y aquí explicadas. Adicionalmente, se incluirán aspectos de disponibilidad del recurso hídrico y las fuentes de donde se obtiene, para así tener mejores estimados del impacto que tiene la producción de un bien o servicio.

Con base en lo anterior, en OSD Consultoría Ingtegral hemos reconocido la importancia de iniciar la implementación del uso de este valioso indicador como parte de los cuadros de mando de los planes de gestión ambiental de clientes. Como partners del Water Footprint Organization, estamos desarrollando herramientas particulares para el mercado costarricense, que le permitan a las empresas gestionar de mejor manera su gestión de agua en la cadena de producción. Al mismo tiempo, trabajamos en el estudio de la nueva normativa ISO 14046 (actualmente a nivel de borrador para revisión por parte de los países) para mantener actualizadas las opciones de mejora para nuestros clientes.